martes, 20 de octubre de 2026

BAJO LA CESTA: ALUMBRA UNA NUEVA TEMPORADA EN LA NBA 2026 - 2027.. LOS ANGELES LAKERS

 

Previa NBA 2026-27 Los Angeles Lakers | República de Doncic, año 1

A rey muerto, rey puesto. LeBron James es ya parte de la historia pretérita de Los Angeles Lakers, que afrontan el verdadero inicio de la nueva etapa hacia la que empezaron a transicionar aquel 2 de febrero de 2025 en el que todos creímos que Shams Charania había sido hackeado. Con Luka Doncic como único dirigente y un sinfín de caras nuevas, toca comprobar hasta dónde son capaces de llegar los de oro y púrpura tras la salida de The King a los 76ers.

Y para ello, empezamos con el repaso de datos, resultados de la campaña anterior, un vistazo a su plantilla y a sus futuros agentes libres, los objetivos del curso, el jugador a seguir y un pronóstico para la franquicia.


Así encaran la temporada

Ahora sí, empieza una nueva era en Los Ángeles. Ya la temporada pasada se hablaba de que este era oficialmente el equipo de Luka Doncic, pero este verano ha supuesto la verdadera toma de testigo. LeBron ya no está, la plantilla se ha remodelado para encajar mejor a su alrededor, y las llaves de la franquicia pasan a ser completamente suyas. Así que es el momento de ver qué hace con ellas.

Visto lo visto en Dallas, no parece que haya dudas con respecto a que el esloveno puede llevar a un equipo a pelear por todo, pero donde sí parece haber cierto escepticismo es con respecto a hasta dónde es realista pedirle que lleve a estos Lakers. Los de Redick se antojan como un conjunto difícil de calibrar ahora mismo, y parte de ello tiene que ver con el giro radical que ha dado el roster con respecto a lo que era el año pasado. Uno que, aun a riesgo de caer en el tópico, les hace llegar a este inicio de curso pareciendo un equipo completamente nuevo.


Caras nuevas

Solo siete de los jugadores que conforman el cuadro angelino estaban en él cuando terminó la pasada temporada, pero esta es una cifra engañosa. Bronny James, Adou Thieron y Dalton Knecht estaban técnicamente presentes pero tuvieron una presencia prácticamente residual durante el año, y Jarred Vanderbilt, aun con más minutos que ellos, era también una pieza de fondo de armario. Así que si miramos a la que se espera que sea la rotación, encontramos un plantel renovado de arriba abajo.

La de LeBron es obviamente la marcha más sonada, pero dista de ser el único nombre relevante que ha dicho adiós. Deandre Ayton, Marcus Smart, Rui Hachimura, Jaxson Hayes, Luke Kennard, Gabe Vincent… Una larga lista de hombres que contaban con entre 15 y 30 minutos por noche han buscado un nuevo hogar para hacer hueco a una nueva camada de jugadores dispuestos a elevar el proyecto hasta donde los anteriores no pudieron.

Y para ello, vienen a aportar dos atributos que los antiguos Lakers echaron en falta en más de una ocasión: juventud y físico.

Estos parecen ser los factores comunes en la mayoría de incorporaciones, que vienen para a priori rodear a Doncic y Reaves de perfiles defensivos o intensos que traigan al equipo a esta NBA moderna de mucha presión y ritmo frenético. Los angelinos vienen de ser mediocres (o peor) en aspectos clave como la defensa (20º), el ritmo (22º) o los puntos en transición (16º), y la frescura que las incorporaciones vienen a ofrecer debería darles un impulso en este sentido.

Cierto es que esta no es su única virtud: Quentin Grimes y Collin Sexton pueden firmar buenos números anotadores, Cameron Carr llega como especialista en el tiro, Matisse Thybulle ha crecido muchísimo también en ese sentido, Mamukelashvili puede aportar versatilidad entre el puesto de 4 y de 5… Pero el factor común es ese. Y de hecho ha tenido ya un notable impacto haciendo que los Lakers pasen de ser e equipo más veterano de la NBA al octavo más joven.

Pero ninguna incorporación cambia más el paradigma que Walker Kessler, que llena un vacío en el juego interior que llevaba cubriéndose a base de parches desde la salida de Anthony Davis. Y lo llena con todas las virtudes que uno podría desear en esa posición: una buena defensa que sobresale en protección de aro, presencia en la pintura, solvencia como finalizador cerca del aro, dominio reboteador en ambos lados de la pista…

Todas ellas herramientas que los californianos llevaban año y medio buscando. Y lo que es más importante, recursos que parecen fundamentales para convertirlo en un buen complemento de Luka Doncic.

Una pequeña herejía

Pero la pregunta que muchos se hacen es clara: ¿compensa todo esto la salida de LeBron James? ¿Es mejor contar con un elenco de jugadores de rol por más jóvenes que sean que con un hombre que, incluso a sus 41 años, sigue siendo un grandísimo generador y capaz de echarse un partido a la espalda y sacar una victoria de la nada? Pues, aunque esto no es más que una valoración personal que duele a quien la escribe, posiblemente sí. Como mínimo, en este contexto.

No se trata de desmerecer a LeBron, sino de valorar qué aporta y qué necesitan los Lakers. Y es innegable que James da muchísimas cosas, pero son cosas que, en su mayoría, Doncic y Reaves pueden hacer también. Mientras que, ubicándolo junto a ellos en el quinteto, renuncias a varios de los elementos que son indispensables para construir un equipo con Luka y Austin en el backcourt.

Asumes, en cierto modo, la derrota en la guerra física. Lo cual, en muchos casos, ni la acumulación de talento bruto puede compensar.

Eso es algo que los Lakers ya experimentaron la temporada pasada. No solo ante los Thunder en playoffs, donde fueron barridos, sino en la propia liga regular cuando se enfrentaban a equipos de estas características. Spurs o Pistons, por ejemplo, abusaron de ellos en casi cada encuentro, y este es el perfil de rival ante el que cada plantilla que aspire a pelear por la zona alta debería poder medirse, porque son ellos quienes están marcando el nivel físico y de ritmo al que se mueve la NBA moderna.

Si no tienes los recursos para al menos emparejar la batalla física, estás perdido, y los Lakers de la temporada 25-26 no los tenían. Y aunque esto no era evidentemente culpa de LeBron James, su presencia en pista no hacía nada por estrechar esa brecha. Que tengan los recursos necesarios este año es algo que está aún por ver, pero por lo menos sí da la sensación de que se han movido en ese sentido.

¿A medio camino?

Sin embargo, incluso desde el optimismo con respecto al nivel y el perfil de las incorporaciones angelinas y de su encaje alrededor de Doncic, hay un problema difícil de ignorar. Y es que, salvo sorpresa, esto es lo que hay. Porque las opciones de Pelinka para hacer mejoras significativas a la plantilla son escasas por no decir nulas.

Sin primeras rondas traspasables (solo un derecho de swap en 2032), solo tres picks de segunda ronda, y ningún contrato que a priori dé pie a grandes movimientos (¿salvo que en algún momento decidan mover a Reaves?), sus opciones de dar un salto de calidad vía traspaso se antojan limitadas, y tampoco van a tener un espacio salarial significativo en la próxima agencia libre. Así que cualquier opción de dar un impulso al equipo requerirá que Pelinka se ponga bastante creativo.

Este no sería un mal lugar en el que estar si todos los cambios hubiesen dado para meterse entre los mejores equipos de la liga, pero no es precisamente esa la sensación que dan. El salto con respecto a los tres gigantes (Knicks, Thunder y Spurs) era demasiado grande, y aunque se hayan cubierto muchos de los problemas no se ha elevado tanto el nivel. Así que la sensación es que los Lakers son uno de esos equipos que están a un buen traspaso de meterse arriba… pero no tienen cómo hacerlo.

O eso creemos. Porque si Luka Doncic ha terminado vistiendo de oro y púrpura, cualquiera se atreve a calificar algo como imposible.

Jugador a seguir: Luka Doncic

Sobra decirlo, pero todas las nuevas piezas solo tienen sentido y solo prometen funcionar porque están colocadas alrededor del hombre que debe dar sentido a este proyecto. Los Lakers serán, o al menos parecen destinados a ser, lo que Luka Doncic pueda hacer con ellos. Lo han puesto al mando y lo han rodeado de jugadores que sobre el papel complementan y potencian bien su juego. Ahora, a remar hacia donde el capitán diga y a esperar que los lleve a buen puerto.

Luka viene de hacer una temporada bárbara que ha quedado ligeramente en el olvido por culpa de los problemas físicos que le impidieron intentar ponerle la guinda en playoffs y porque, como en 2024, se decidió que no contaba con las suficientes victorias como para meterlo de verdad en la carrera por el MVP. Pero, con 33,5 puntos, 8,3 asistencias y 7,7 rebotes, su candidatura para el puesto de mejor del mundo estuvo ahí. Y sus ganas de reclamar ese trono deberían ser incluso mayores.

Doncic tiene en sus manos unos Lakers hechos más a su medida, que recuerdan un poco a aquellos Mavericks a los que llevó a las Finales en 2024 y con los que le piden que demuestre que hay más de dos contenders en el Oeste. Y junto a los que, tal vez, haya llegado por fin su momento de reclamar el galardón individual para el que siempre suena pero que nunca le llega. Los números y el impacto mediático estarán ahí, pero falta ver si estarán también las victorias necesarias. Porque si consigue que estas lleguen, tal vez sea inevitable que el premio al mejor hombre de la temporada acabe en sus manos.

Pero sobre todo, el que tiene que estar es él… cuando cuenta. Su ausencia en los últimos playoffs fue un varapalo durísimo que dejó cojo a un equipo que, aunque no parecía capaz de poner realmente contra la espada y la pared a OKC, sí venía firmando un ilusionante mes de marzo y soñaba con hacer ruido. Y ese revés señala lo que no debe pasar este año. Doncic debe brillar, pero no tanto como para quedarse sin pilas antes de tiempo. Si puede encontrar ese equilibrio, tendrá muchas cosas que decir.

El pronóstico de nbamaniacs

Creo que se deduce de todo lo escrito en este artículo que me creo mucho a estos Lakers. No como un súper aspirante al título al nivel de Thunder y Spurs en el Oeste, pero sí como un equipo muy serio con más recursos y argumentos que el año pasado. Quizás el tiempo confirme a LeBron como una pieza más insustituible de lo que pienso, pero los veo en el tercer puesto del Oeste con un número de victorias que puede estar entre las 50 y 55.

FUENTE: https://www.nbamaniacs.com/previas/previa-nba-2026-27-los-angeles-lakers/


BAJO LA CESTA: ALUMBRA UNA NUEVA TEMPORADA EN LA NBA 2026 - 2027.. BOSTON CELTICS

 

Previa NBA 2026-27: Boston Celtics | Hay vida más allá de Jaylen Brown

El verano de los Boston Celtics ha sido, cuanto menos, sorprendente.

Tras muchas idas y venidas con el futuro de Jaylen Brown, parece que se lo han quitado de encima a cambio de, prácticamente, nada.

Y cuando digo «prácticamente nada» es porque han obtenido a un Paul George venido a menos y mermado físicamente, además de dos futuras primeras rondas del Draft y otras dos segundas.


A mi parecer es un retorno muy pobre a cambio de tu segunda estrella y quién sostuvo a tu equipo la temporada pasada cuando más os hacía falta. Es decir, en ausencia de Jayson Tatum.

Por ello, me niego a creer que se trate de una maniobra meramente salarial. Me niego a creerlo porque, si Paul George fuera expiring, lo entendería perfectamente, pero todavía le restan por cobrar 110 millones de dólares.

¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Han terminado un poco hartos de Brown?

Posiblemente. Teorías hay muchísimas sobre Jaylen Brown y los pocos amigos que deja atrás. Pero desde luego que todo esto puede dejarle tocado a Brad Stevens como dirigente de los Celtics.

Sin embargo, aquí tengo que reconocerle la apuesta (muy valiente) por Mitchell Robinson, el pívot clave de los Knicks. Refuerzo más que notable y que ¿apunta a titular?

Los que le hemos seguido de cerca tenemos ciertas dudas con él, sobre todo en cuanto a físico, ya que, a lo largo de su carrera NBA ha demostrado que no puede mantenerse sano una media de 50 partidos por temporada.

Entiendo que tendrá restricción de minutos, igual que el curso pasado. Y así Robinson es imparable. Como ancla defensiva y un seguro de vida en los cristales.

Su fichaje finalmente se ha saldado por 3 años y casi 48 millones de dólares. Unas cifras que los Knicks no podían permitirse debido al Segundo Apron.

Boston Celtics 2026-27



Así encaran la temporada

La lógica me invita a pensar que estos Celtics de Joe Mazzulla estarán arriba el próximo curso pese al traspaso de Jaylen Brown.

Porque recordemos que esta vez Jayson Tatum sí estará disponible desde el primer encuentro de la temporada regular.

Tatum unido al veterano Paul George, Derrick White, un rol mayor para Payton Pritchard, y el fichaje de Robinson me invitan a pensar que este equipo lo suficientemente sólido para colocarse como posible Top-3 de la Conferencia Este.

Tengo mis duda con el rol que tendrá Neemias Queta, y de si finalmente el portugués será titular, y con el paso hacia delante de nuestro Hugo González. Más minutos para él, por favor. Y no es por tirar de patria, pero es que el chaval está protagonizando una muy buena pretemporada.

¿Qué más encontramos por Boston? El tirador Sam Hauser siempre ha sido un seguro de vida; el fichaje del veteranísimo Mike Conley Jr. que está para pocas cosas, todo sea dicho; o el guard Baylor Scheierman, que tendrá minutos de calidad, como su compañero Jordan Walsh, ambos un buen seguro de vida atrás y todo energía. Sobre todo el número 55 que a mí personalmente me encanta.

Tras darle salida al contrato de Brown, los Celtics se han quedado ligeramente por debajo del Segundo Apron con aproximadamente 209 millones de dólares comprometidos.

Excepto Luka Garza y el ‘no garantizado’ Devin Carter, toda la columna vertebral está a salvo al menos una temporadas más.

En el verano de 2028 pueden ser agente libres Paul George, Derrick White* o Mitchell Robinson*.

Sin embargo, recientemente saltaba la noticia y han acordado la extensión de Payton Pritchard por 2 años más y 44,2 millones de dólares. Pudiendo ser un Celtic hasta la temporada 2029-30.

La fuga de Jaylen Brown

Yo es que no dejo de darle vueltas a todo esto. No sé qué pensarán los aficionados de los Celtics, pero este traspaso me parece francamente pobre. Tan pobre que lo sitúan a la altura de Luka Doncic con Dallas, aunque con menos ruido.

Y todo el mundo quieto que no estoy comparándoles, ni mucho menos. Hablo del gran error que me parece todo esto, aunque tendrá sus defensores, obviamente.

Primero porque refuerzas a un rival directo como son los Sixers; segundo porque recibes a un Paul George ya en la recta final de tu carrera; y tercero porque el valor de Brown me parece mucho mayor que el obtenido.

Me niego a pensar que tu segundo jugador franquicia; y quién soportó todo el peso ofensivo en ausencia de Tatum, tenga un valor tan bajo de mercado.

Me niego a creerlo. Pero en definitiva. Así ha sido. Bien por Philadelphia, pero mal por Boston. Salvo que su apuesta por George les salga rematadamente bien a corto plazo. Que Pritchard dé un paso hacia delante en su juego, y que por Dios, a Derrick White le entre algún triple.

La apuesta por George y la de Mitchell Robinson me generan dudas. Son dos fichajes cogidos con pinzas. No ya por la calidad de ambos, que buenos son un rato, sino por posible la fragilidad de su estado físico.

Igual ambos juegan 82 partidos y me callan la boca. Pero permitidme que lo dude en este momento.

¿George es suficiente?

Esta pregunta ya lo contesto yo directamente. No, no lo es. Paul George no es lo suficiente como para suplir el enorme talento de Jaylen Brown. Ni en defensa, ni en ataque.

Tu segundo jugador franquicia y posiblemente uno de los mejores Celtics de los últimos veinte años a cambio de prácticamente nada.

Quizás no se le esté valorando lo suficiente como estrella. Un caso parecido al de Jalen Brunson en los Knicks. De segunda filas, les llaman…

Pues dadme todas esas estrellas de segunda fila que en los momentos difíciles siempre cumplen.

¿Tengo que recordar sus playoffs en 2024? Creo que no es necesario. Que ojo. Nadie duda de Jayson Tatum como primera opción de la ofensiva, pero no es comparable sustituir a Brown por George. Se mire por donde se mire.

Yo lo veo muy simple. Un parche a corto plazo que puede salir mejor o peor, pero que es insuficiente. ¿Ha sido un movimiento meramente salarial? Muy posiblemente, ya que, tiene por delante 185 millones garantizados.

Pero no todo van a ser palos para las oficinas de Boston porque recordemos que George tuvo un buen final de curso en Philly, una vez que superó su sanción por dopaje.

George estuvo bien en defensa y aportando lo suyo en la ofensiva. Se quedó sin combustible en los playoffs, pero como el resto de sus compañeros…

  • Sus promedios: 17,3 puntos, 5,3 rebotes y 3,6 asistencias mediante un 39% en triples.

Confianza ciega en Pritchard

La lógica invita a pensar que Payton Pritchard asumirá las responsabilidades ofensivas de Brown. Al menos eso nos cuenta la prensa local de Boston, que tanto Mazzulla como Brad Stevens tienen confianza ciega en su jugador, y no dudan en que su juego puede dar otro pasito hacia delante.

Porque recordemos que la evolución de Pritchard ha sido impresionante desde que su futuro en Boston quedara en entredicho en el verano de 2023.

  • Temporada 2023-24: 9,6 puntos y 3,2 asistencias en 22,3 minutos.
  • Temporada 2024-25: 14,3 puntos y 3,5 asistencias en 28,4 minutos.
  • Temporada 2025-26: 17 puntos y 5,2 asistencias en 32,4 minutos.

Mi apuesta es que Pritchard seguirá ‘in crescendo’ y que se marchará a más de 20 puntos por noche esta próxima temporada.

El verdadero líder de Boston

Y no ha sido hasta el tramo final de la previa cuando le ha tocado el turno a su jugador franquicia: Jayson Tatum.

Una vez superada su grave lesión en el talón de Aquiles, Tatum rompió todos los pronóstico médicos y consiguió estar recuperado para el tramo final.

En su debut con los verdes se marchó hasta los 15 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias, siendo su primer partido en más de diez meses.

Desde entonces fue cogiendo el tono y el ritmo hasta quedar apeados de las eliminatorias por el título, cayendo en la primera ronda por 4-3 ante los Sixers.

Con Tatum no tengo ninguna duda. Volverá mejor. Volverá más fuerte. Y volver a guiar la ofensiva de Joe Mazzulla otra temporada más. Y este año empieza a tope. Sin los fantasmas de las lesiones porque recordemos que una rotura del Aquiles le puede pesar a cualquiera.

  • Sus promedios: 21,8 puntos, 10 rebotes y 5,3 asistencias en 16 partidos oficiales.

El jugador a seguir: Mitchell Robinson

Aquí me tiran más colores que un tonto, y Mitch es nuestro hombre en Boston, si las lesiones le respetan.

Porque podéis tener muy claro, fans de Boston, que Robinson será un seguro defensivo en la parte de atrás de la pista. Cierra muy bien el rebote, sobre todo el ofensivo, permitiendo segundas oportunidades; ni qué decir de su presencia en la pintura con capacidad para taponar a cualquiera, y su mejoría en el desplazamiento lateral y en las ayudas defensivas.

Por otro lado, va a ser un muy buen socio al pick & roll con cualquier exterior con tiro. Ya sea Tatum, Pritchard, el propio Paul George o Derrick White si finalmente se acuerda de lanzar de tres.

Las únicas dudas me surgen con sus minutos en pista, y con su rol en Boston. ¿Puede ser titular? Obviamente. ¿Está capacitado para jugar más de 20 minutos por partido? Lo dudo mucho porque Mitch parece de cristal. Ya me lo contaréis cuando le veáis recibir un golpe en la zona o similares…

En Nueva York fue clave en el anillo de los Knicks, especialmente en los playoffs, a la hora de cerrar el rebote ofensivo y como socio de lujo de KAT para defender al temible Wemby.

  • Promedios en la temporada regular: 5,7 puntos, 8,8 rebotes y 1,2 tapones en 19,6 minutos.
  • Promedios en playoffs: 4,8 puntos y 5,5 rebotes en 13,9 minutos.
«Me encanta Big Mitch. Es un tipo tan divertido. Aporta una dinámica muy distinta a nuestro grupo. Obviamente, su tamaño y sus instintos para la defensa… Es una amenaza al alley-oop. Que gran defensor y reboteador que es. Hemos tenido muchísimos problemas con él durante los 7 u 8 últimos años. Así que ahora tenerle en nuestro equipo simplemente nos da una apariencia diferente. Estoy muy emocionado», destacó Jayson Tatum.

El pronóstico de nbamaniacs

Los Celtics como Top-3 de la Conferencia Este y con +49 victorias en temporada regular.

Un escalón por debajo del vigente campeón, y quizás de los Sixers, pero me fio mucho de Mazzulla, de su ofensiva y de su pizarra, aunque abusen demasiado del triple.

Que Derrick White recupere su lanzamiento por Dios; pasito hacia delante de Pritchard; que George y Robinson se mantengan medianamente sanos, y no más sustos para Jayson Tatum, por favor.

Y por pedir, que no quede. Más minutos para nuestro querido Hugo González.


FUENTE: https://www.nbamaniacs.com/previas/previa-nba-2026-27-boston-celtics-que-hay-detras-de-jaylen-brown/