martes, 7 de julio de 2026
lunes, 6 de julio de 2026
LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 42, OCTAVOS DE FINAL/ ESTADOS UNIDOS (1) VS BELGICA (4)
Bélgica elimina a Estados Unidos... y a Donald Trump
Freese congela a Estados Unidos
El USMNT volvió de los camerinos reanimado y con nuevas papeletas: Gio Reyna, para crear en la mediapunta, y Dest en sacrificio para volver a la línea de cuatro. Y en una jugada sin trama, Freese recogió la pelota fuera de sus terrenos, De Ketelaere rondó y mosqueó al guardameta lo suficiente como para quitarle la posesión con un punterazo pillo. Vaneken, que también rondaba por ahí, sólo cacheteó el balón con la derecha. Un chocolate belga no se le niega a nadie. Ream no la vio venir pese a que recorría hacia su portería, con la mirada en otro lado menos en donde debería. Alerta roja, Washington. El teléfono de emergencias del Salón Oval no deja de sonar: Pulisic, capitán simbólico del USMNT, se exilió víctima de una nueva lesión en la pierna derecha. Además, era un hándicap para Pochettino: 11 pérdidas en 45 minutos. El argentino añadió a Berhalter para ganar control, pero necesitaba más ingredientes.
García presumió de banquillo: Doku y Lukaku, por si las dudas. Una estrella y una leyenda (con algunos sobresaltos en su carrera, claro). Materia prima le sobra a García y le falta a Pochettino, que llenó de hombres, pero no de argumentos, los dominios de Courtois. Se quedó lejos del nivel deseado el USMNT a la hora de la verdad. Berhalter, con un peligroso zurdazo de bote-pronto, arengó a Seattle y a 350 millones de personas al milagro. Acudió al llamado Balogun, que rompió líneas y se careó con Courtois, pero el zurdazo terminó en la palma izquierda del portero madridista. Totalmente descompuesto el ‘Team USA’, Lukaku desarmó a Richards y fusiló a Freese con dedicatoria para Onana. El Mundial que ha reivindicado al bestial delantero que históricamente ha tenido una relación tóxica con el gol. El Manneken Pis apunta a la piscina reflectante de Washington, mientras Trump analiza imponer un 100% a los aranceles de cerveza belga a partir de mañana.
Y Pochettino sopesa el peso de las promesas fallidas por dos años. Y ahora no habrá llamadas que puedan cambiar lo sucedido.
FUENTE: https://as.com/us/futbol/mundial/belgica-elimina-a-estados-unidos-y-a-donald-trump-f202607-n/
LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 41, OCTAVOS DE FINAL/ PORTUGAL (0) VS ESPAÑA (1)
Merino se viste de Iniesta
De la final de la Nations League de 2025, disputada en el Allianz Arena de Múnich, siete futbolistas repetían en el once de Portugal: Costa, Neves, Dias, Vitinha, Bruno Fernandes, Neto y Cristiano. En España, solo cinco: Unai, Cucurella, Pedri, Lamine y Oyarzabal. No había podido cambiar mucho la vida desde entonces, sobre todo teniendo en cuenta que los alquimistas de ambos equipos son los mismos, Roberto Martínez y Luis de la Fuente. Respecto al cruce de dieciseisavos, el seleccionador luso (aunque español de nacimiento, de la ilerdense Balaguer para ser exactos) solo introducía un cambio, João Félix por Rafael Leão, mientras que La Roja salía con el mismo once que en la victoria ante Austria.
La primera advertencia vino por parte del árbitro, que dejaba jugar. Se trataba de Anthony Taylor, inglés en el pasaporte, así que se presuponía dónde situaría el listón. Ahí lo dejó para siempre. El segundo aviso lo dio Cancelo, con un trallazo desde fuera del área, y el tercero Oyarzabal, que culminó la primera gran triangulación española. El de la Real, incomprensiblemente, remató demasiado cruzado ante un Diogo Costa prácticamente vendido.
Portugal, con más intensidad
Pero entre la bruma de esos primeros minutos, en los que dos viejos conocidos como Portugal y España se estudiaban hasta las pupilas, se coló una señal que no invitaba al optimismo, la de que todos los balones divididos caían en redes portuguesas. Un equipo más físico, sí, pero que además imprimía más intensidad en cada acción.
Y a todo esto, ¿y Cristiano? Sin noticias. ¿Y Lamine? Despistado, frío, fallón en los pases, en definitiva un Lamine que no se parecía a Lamine. La que era su sombra, Nuno Mendes, arrancó timorato, pero entró en calor con el paso de los minutos hasta hacer saltar una chispa (41’) que nos dejó sin habla durante unos segundos: un zurdazo que se estrelló en el larguero gracias a que Porro desvió lo justo con la cabeza.
Pero el fútbol es tan caprichoso que a veces se carga el guion de un partido de un plumazo. Al paso por el minuto 50, Lamine probó una galopada en la que logró superar a Nuno Mendes (por fin), quien al rehacerse terminó lesionado. Su cara lo decía todo, la de Roberto Martínez también. Nelson Semedo fue el elegido para ubicarse en el carril desde el que Lamine acostumbra a hacer todas sus diabluras.
Pero entonces, el viento y el juego dejaron de soplar por la derecha, algo incomprensible porque parecía que en el duelo Lamine-Semedo La Roja llevaba las de ganar. Rodri seguía tejiendo pases, Baena se colaba entre líneas, pero faltaba acierto. Y por si fuera poco, Portugal ganaba en músculo con la entrada de Dalot y Leão. De ahí al final del partido, y hablamos de que aún quedaban quince minutos más el alargue, Portugal armó un castillo que España trató de asediar caminando y sin colmillo. Y así es imposible, imposible hasta que un tipo llamado Mikel Merino entra en el campo y desenreda un partido antipático. Su gol nos acerca un poquito más a la historia con mayúsculas. El viernes, en Los Ángeles, más.
FUENTE: https://as.com/futbol/seleccion/merino-se-viste-de-iniesta-f202607-n/
domingo, 5 de julio de 2026
LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 40, OCTAVOS DE FINAL/ INGLATERRA (3) VS MEXICO (2)
El ‘Aztecazo’ definitivo
Kane y Jiménez, en la locura
No bajaron los decibeles. No tenía por qué. Este es un partido grande. Esta es la ‘catedral’. Esta es la auténtica casa del fútbol. Bellingham recargó las mascarillas y se envalentonó. Bellingham reventó el poste derecho a Rangel y, de repente, lo que llovió en el área mexicana fueron obuses de la Fuerza Aérea leal al Rey. Cuanto mejor se sentían los de Tuchel, Quansah taló a Gallardo con deslealtad y fuerza desmedida, pese a que el lateral no estaba plantado. Las casetas se vaciaron y el partido degeneró, por unos segundos, en un encuentro de hooligans en un callejón de Camden Town. All you need is love, love is all you need. En cuanto la sangre les bajó de la cabeza a los jugadores, un pelotazo de Pickford dejó en batalla aérea a Kane con Edson, dos cazas con metralletas cargadas. La carambola llegó a pies de Gordon, una pesadilla para Sánchez, que llegó al balón antes que Rangel. El arquero se llevó por delante al estilete. Kane es infalible en estas circunstancias. Y no lo iba a hacer en esta ocasión. God save the king.
No pasaron ni 10 minutos hasta que México, ya lanzado sin amarraduras, vengara la pena máxima. Kane pateó de abajo hacia arriba la pantorrilla de Brian Gutiérrez al intentar poner la pelota en Londres y el VAR desnudó la tropelía. Raúl Jiménez, un Kane hidalguense, no se inmutó desde la línea de cal con su característica cadencia: pasito lento antes de acariciar la pelota con la diestra. La pausa de hidratación le puso un respiro necesario a un partido psicótico. Guéhi, Stones y Konsa empezaron a trabajar horas extra. Inglaterra defendió con Adams, Campbell, Jackie Charlton, Bobby Moore. Con su estrella, sus galones, su historia y su orgullo herido; sus 60 años de sequía y decepciones. Con sus 10 caballeros drenados, hastiados. Guéhi se embolsó a Martínez y Faghani lo dejó pasar. México atacó y atacó hasta el fin, sin idea, pero con esperanza. Esa esperanza eterna que hace tan especial a este país inmenso e infortunado. Es ahora. Era ahora. Si en algún momento el fútbol mexicano habría de cambiar su histórica malaventura era este. Si algún día el círculo vicioso iba a romperse era aquí, contra 10 ingleses y 11 minutos eternos. Inglaterra resistió contra la portería en la que Maradona los condenó al ostracismo. Las ironías del fútbol.
El tobillo de Giménez se quedó en el césped en pleno bombardeo descarnado y desesperado. Ya no estaba Julián Quiñones para sacar algún tiro milagroso. 130 millones de personas en el área de Pickford. Stones casi la mete en propia meta antes y Rangel se agregó para rematar una última pelota. Y con él, Carbajal, Calderón, Campos, Oswaldo. Pero no ocurrió. La Selección dejó pasar otra oportunidad, como en 2014. ‘El Tri’ murió de pie, donde siempre, pero de pie. El círculo virtuoso no terminó. El ‘Azteca’ cayó en un partido legendario. Ni el Cielito Lindo aliviará esto en un tiempo. Ay, ay, ay, ay, canta y no llores. Porque cantando se alegran, Cielito Lindo, los corazones.
FUENTE: https://mexico.as.com/futbol/mundial/el-aztecazo-definitivo-f202607-n/
LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 39, OCTAVOS DE FINAL/ BRASIL (1) VS NORUEGA (2)
Haaland se come a Brasil
Ginga Bonito
De menos a más, a la Canarinha le costó encontrarse. No se había cumplido ni el minuto de partido cuando Berg, en una pared con Sorloth, abrió el marcador con un gol anulado. Susto de muerte. Brasil, tras ello, reaccionó. Porque a la jugada posterior Cunha cayó en el área en un penalti claro que el VAR corrigió justamente al árbitro, para el error de Guimarães desde los once metros.
Brasil despertó. La sala de máquinas carburaba, con un Casemiro distribuyendo y robando como en sus mejores años en el Madrid, Bruno Guimarães descolgándose al ataque, Martinelli entre líneas, reconvertido a volante, y un Vinicius incisivo por la izquierda. Suya era la labor de liderar a la Canarinha y cogió el casco vikingo por los cuernos. Decían que Brasil no era Brasil, que la magia dejó de existir en el país del jogo bonito, pero porque no tenían a Carletto en el banquillo.
Porque su gran acierto ha sido liberar a Vinicius. Primera parte redonda, pero tanto el gol como la asistenia se le resistieron. Ya fuera con un centro de tres dedos o robando en el área la billetera a Odegaard, no pudo batir a Nyland. Entre ocasión y ocasión, Noruega sorprendía con contras vertiginosas. Brasil, notable en ataque y suficiente atrás. Haaland estaba en letargo. Lo más interesante, su pique personal con Gabriel Magalhães. Se conocen de la Premier, se buscan y se fastidian entre ellos. De menos a más, desatados en ataque, Brasil volvió a ser Brasil. En su partido más exigente, plantó clara.
Sayonara, Neymar
La Canarinha tiene un problema, y gordo: le cuesta meterse en los partidos. El complementario tuvo el mismo guion que el primer acto; de menos a más, Ancelotti tuvo que asca la carta Endrick para explota el partido. En su primer contacto con el balón tuvo la más clara del partido. A pase entre líneas de Vini, se quedó solo ante Nyland en el mano a mano, pero falló en la definición.
Como en un partido de tenis, los golpes se pasaban de lado a lado. Del tiro de Rayan, una de las apuestas personales de Carletto, a la parada antológica de Alisson y el remate fallado de Haaland a centro de Ajer. Un espectáculo digno de un Mundial, pero el gol se hizo de rogar. Tanto, que a Brasil no le quedó otra que tirar de nostalgia para exprimir el último fútbol de Neymar de sus botas.
Fue entrar el diez y el equipo caerse como un castillo de naipes. El “puede jugar 90 minutos” quedó en evidencia. Jugó Brasil con uno menos y terminó pagándolo. El destino juguetón quiso que a diez del final llegara la tragedia. A centro de Schjelderup, Haaland destapó el corcho de los cuartos. Brasil no perdió la esperanza y Noruega pecó de novato, con Nyland volviendo a intervenir. Pero Haaland, ya en el último minuto, mató el partido. Neymar recortó distancia en el tiempo de descuento de penalti, pero ya era tarde. Haaland volvió a aparecer. No hay quien le pare.
FUENTE: https://as.com/futbol/mundial/haaland-se-come-a-brasil-f202607-n/