martes, 7 de julio de 2026

LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 44, OCTAVOS DE FINAL/ COLOMBIA (0)3 VS SUIZA (0)4

 

Colombia se despide del Mundial: Suiza le gana en los penales

El sueño de la Copa del Mundo termina para la Selección Colombia. El equipo dirigido por Néstor Lorenzo quedó eliminado en los octavos de final luego de perder 4-3 en los lanzamientos desde el punto penal con la Selección de Suiza, tras empatar 0-0 en el tiempo reglamentario, en el Estadio BC Place de la ciudad Vancouver, en Canadá.

Primer tiempo cerrado en Vancouver

El inicio del partido fue de ida y vuelta. Los dos equipos intentaron imponer condiciones, pero sin un claro dominador por que las opciones de gol fueron muy pocas en los primeros minutos del partido. Los dirigidos por Néstor Lorenzo buscaron presionar la salida de su rival y mientras que los europeos movían el balón de un lado al otro intentando encontrar los espacios.

Con el paso de los minutos fue Colombia la que se adueñó de la posesión del balón haciendo series largas de pase - una constante en toda la Copa del Mundo -. Así llegó la primera gran oportunidad del partido, Luis Díaz habilitó a Gustavo Puerta, que recibió en el borde del área y sacó un remate con colocación, que exigió a portero Gregor Kobel, que con una volada magistral envió el balón al tiro de esquina.

Los dirigidos por Murat Yakin mejoraron luego de la pausa de hidratación y al minuto 30 estuvieron cerca del primero. Tras un mal rechazo, el balón le quedó dentro del área a Fabian Rieder, que sacó un remate cruzado que detuvo Camilo Vargas dejando rebote, el cual fue rechazado por Johan Mojica. Dos minutos después Dan Ndoye tuvo otra oportunidad, pero nuevamente el arquero se quedó con el balón.

Colombia sufre el segundo tiempo

Suiza salió mucho mejor para el segundo tiempo y le apostó el juego por la banda izquierda para generar peligro. Incluso, los europeos avisar con un centro rastrero desde ese sector para Djibril Sow, que estaba solo y frente al arco, pero le erro en el remate. Al 52′, el que probó fue Fabian Rieder con un tiro libre frontal que pegó por la parte externa del arco.

A la Selección Colombia le costó el inicio del complemento. La Tricolor perdió el control del partido, la precisión de los pases disminuyó y a los jugadores ya se les notaba el descaste, por lo que muchas veces el equipo quedaba partido. No obstante, los dirigidos por Néstor Lorenzo no dejaban de intentar en ataque, eso sí, con menos ímpetu. Luis Javier Suárez erró una clara de frente al arco, con un remate que se fue desviado.


El entrenador argentino se vio obligado a hacer cambios y envió al terreno de juego a Juan Fernando Quintero y Jaminton Campaz en reemplazo de Jhon Arias y James Rodríguez, que en este partido igualó a David Ospina como el jugador con más partidos con la Selección Colombia. El partido siguió muy cerrado y las opciones de gol eran realmente pocas. Richard Ríos y Juan Camilo ‘Cucho’ Hernández también saltaron al terreno de juego.

A la Tricolor le costó tener el balón, los cambios no pudieron cambiarle la cara al equipo y en los últimos minutos, Suiza se fue encima. Djibril Sow incluso probó con un disparo que se fue desviado. Al final, Colombia sufrió de más, pero logró mantener el cero para llevar el partido al alargue.

Las mejores opciones llegan en el alargue

El fútbol disminuyó en el alargue, especialmente por el desgaste de ambos equipos. No obstante, la Selección Colombia estuvo muy cerca de anotar. Tiro de esquina por izquierda que cobró Juan Fernando Quintero para Jhon Lucumí que estrelló un cabezazo en el palo. Minutos más tarde, Jaminton Campaz probó de larga distancia que detuvo el portero rival enviando el balón al córner.

Faltando dos minutos para el final del primer tiempo extra, Suiza también estuvo cerca del primero. Zeki Amdouni recibió un balón dentro del área y sacó un remate, que detuvo el portero Camilo Vargas enviando el balón a un costado. Al 115′, Jaminton Campaz se perdió una muy clara de frente al arco, luego de que su disparo se fuera elevado.

Suiza clasifica en los penales

La Selección de Suiza se quedó con el tiquete a los cuartos de final luego de imponerse 4-3 en los lanzamientos desde el punto penal a Colombia. Xhaka, Amdouni, Itten y Vargas anotaron por los europeos, mientras que Davinson Sánchez estrelló el balón en el palo y al Cucho Hernández se la atajó el portero Gregor Kobel. Juan Fernando Quintero, Jaminton Campaz y Luis Díaz acertaron sus cobros.

FUENTE: https://colombia.as.com/futbol/mundial/colombia-se-despide-del-mundial-suiza-gana-en-los-penales-f202607-n/

LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 43, OCTAVOS DE FINAL/ ARGENTINA (3) VS EGIPTO (2)

 

Dios ha resucitado

Una remontada épica en 11 minutos permite levantar un 0-2 a Argentina y mantiene vivo a Messi, que participó con una asistencia y el gol del empate. Enzo marcó el definitivo en el 92′.


Un regalo del fútbol a Messi, y de Messi al fútbol, una remontada colosal, un desenlace que es historia de los Mundiales, condujo a Argentina a cuartos en un partido inolvidable, una proeza que vuelve a situar a su líder en el Olimpo y a Enzo Fernández, el autor del último gol en el 92′, en lo más alto de este maravilloso deporte.

En once minutos le dio la vuelta la Albiceleste a su propio funeral, al de Messi también, que al séptimo día, como Jesucristo, como lo que muchos le consideran a nivel futbolístico, resucitó y resucitó a todo un país.

Argentina volvió a caminar por el alambre. Como un funambulista, todo lo que podía conllevar un riesgo se fue sucediendo. El gol en contra madrugador de Ibrahim, el penalti fallado por Messi, las paradas de Shobeir a Julián Alvarez, el grado de desesperación en el que poco a poco fue sumiéndose.

Algo ha cambiado respecto a la campeona en Qatar, algo peligroso. Lo que entonces era un bloque firme en sus convicciones incluso cuando las cosas no funcionaban es en este Mundial un mar de dudas, empezando por el banquillo, continuando por algunas pesos pesados y afectando más de lo habitual a Messi.

La realidad es que futbolistas que salieron de Europa como De Paul o Paredes no pueden ser relevantes en una selección que aspira a ser la mejor mundo. El cambio de sistema, la modificación de futbolistas, tampoco transformó el rostro argentina. Dio lo mismo alterar planes porque el único plan de Argentina consiste, en realidad, es que Messi esté acertado.

Incluso él puede tener momentos críticos, como le ocurrió al fallar el penalti que hubiera supuesto el empate poco antes del gol egipcio. Conviene destacar de esta acción el buen cabezazo de Ibrahim, pero también el despiste de Lisandro al cerrar la marca. Estaba siendo muy riguroso durante el Mundial, pero el gol le retrató como nunca antes el torneo.

Argentina tocó arrebato, una vez más, demasiadas ya, para levantar una situación más grave incluso que la que le tocó afrontar ante Cabo Verde. Con la intranquilidad que supone verse fuera del torneo, hasta Messi pareció humano. Tras un penalti claro cometido sobre Tagliafico, Leo cogió la pelota y disparó con fuerza a la zona de seguridad de los zurdos, pero se encontró con Shobeir. Segundo penalti fallado en cinco partidos.

Entre ese manojo de nervios también hubo protagonismo para Julián Alvarez. Suya fue la ocasión más clara tras otra buena incorporación de Tagliafico, pero de nuevo apareció Shobeir para desbaratarla de aquella manera. Pintaba a heroicidad lo de Egipto, a tratar de resistir como pudiera al empuje que desde entonces y sin descanso le llevó a buscar agarrarse a la vida.

Argentina, a corazón abierto, sin más sangre que la blanca y celeste de su camiseta, sin más gasolina que la que le dio su hinchada desde la grada, saltó al vacío sin red, agonizó a lomos de un Messi solitario, del Messi heroico de las mejores noches.

Estuvo técnicamente muerta Argentina cuando Ziko anotó el 0-2 tras una jugada antológica de Hassan, el Rivaldo del Oviedo. Le salvó el VAR por un pisotón en el otro extremo del campo a Lisandro, fútbol moderno, pues se rebobinó la jugada hasta llegar al mismísimo origen de la misma.

Problemas

Fue la constatación de que a tumba abierta y con un equipo de trotones con el que correr hacia atrás, en cualquier momento podía llegar la tragedia para Argentina. Ocurrió en un córner a favor. El retroceso argentino fue insuficiente para la calidad de los ejecutores egipcio. Salah puso la luz con su conducción, Hassan el desequilibrio con su último regate y pase, y Ziko la pegada con un remate leyendo la jugada desde atrás. Un golpe a la lógica y al sistema, a un país y a su leyenda.

Pero Messi es Messi. No iba a permitir que la historia la escribieran otros por él. Argentina tuvo el coraje de no entregarse. Si el amor propio contara en vez del fútbol, esta nación tendría muchos más Mundiales que tres. Si los huevos además de marketing supusieran títulos, los argentinos serían invencibles.

En una situación crítica, en un coma del que nadie sale salvo unos pocos, con el mundo frotándose los ojos y Scaloni tirando la casa por la ventana con los cambios, Messi le dio la vuelta a la historia como tantas veces hizo. Necesitó dos pinceladas, dos chispazos. En cuatro minutos el planeta sufrió un revolcón provocado por su zurda.

Primero puso un balón medido al Cuti Romero para que su cabezazo alimentara la esperanza de la remontada. En pleno alboroto, fue él mismo quien se encargó de empatar con un zurdazo que tocó en el portero y en el larguero, pero que entró como demostrando al mundo que a las leyendas siempre se les da una vida extra.

Quedaba la traca final. Una contragolpe iniciado por Julián con un pase largo a Lautaro se transformó en un centro al área que aprovechó Enzo Fernández, el llegador entre los llegadores. Lo vio todo Messi como quien acaricia un gato. El fútbol es suyo y el Mundial, de momento, también. Estuvo muerto, pero ha resucitado. Dios ha resucitado.

FUENTE: https://as.com/futbol/mundial/dios-ha-resucitado-f202607-n/?omnil=mod_resul

lunes, 6 de julio de 2026

LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 42, OCTAVOS DE FINAL/ ESTADOS UNIDOS (1) VS BELGICA (4)

 

Bélgica elimina a Estados Unidos... y a Donald Trump

El teléfono rojo del Salón Oval sonará toda la noche. La promesa de Pochettino no ocurrió, pese a que cuenta con representación en la Casa Blanca. La involuntaria protesta de Freese y Ream a la inusual alineación de Folarin Balogun facilitó una victoria sin mayores apuros a la Bélgica de Rudi García, cuya pragmática pegada trasciende al arte de su extinta ‘época dorada’. Se dio el lujo el francés de dejar a De Bruyne, Doku y Lukaku en el banquillo para que el reparto resolviera un escándalo que quedó en el campo de juego. El Mundial podrá continuar sin asteriscos, ni partidos extra en tribunales. Y sin Estados Unidos en contienda.

Había llegado la hora de demostrar lo que se anticipaba. “¿Campeones del mundo? Claro, es posible”, le dijo Pochettino a Trump. El extécnico del Tottenham y el PSG dio rienda suelta a su exitoso 3-5-2, con Robinson y Dest como laterales largos, Adams incrustado como bujía en el centro del campo y Pulisic como alma libre en el frente de ataque. Pero Bélgica avisó primero con un planteamiento que lucía menos ofensivo en teoría y a priori, sin De Bruyne y Lukaku, por sorprendente que sea. Tielemans tiró al aire cuando Freese preparaba el metrallazo a quemarropa. Un minuto después, a la salida de un córner, Raskin bajó la pelota con la planta del pie entre Richards y Freeman, y pintó una raya que De Ketelaere extendió hacia las redes de Freese. Lo tendrá difícil Trump para anular ese gol. Lo cierto es que el USMNT de Pochettino no comparecía, ni a pesar de la gran ocasión. Trossard, que vive su particular cénit futbolístico, apuntó a la escuadra de Freese, y las alarmas se encendieron en la caseta del ‘Team USA’.

La lesión de Onana en la rodilla derecha, con gesto de auténtico terror, aminoró los ánimos del once de García. La pausa de hidratación reseteó al USMNT, que adelantó líneas ante el repliegue belga. Entonces, Mechele bajó a Balogun en zona de influencia de Tillman, quien se encargó de un tiro libre que Vanaken, desafortunado sustituto de Onana, envenenó para Courtois. La dureza de la falta de Mechele es cuestionable. Acaso la Real Federación Belga podría pedir una amable “revisión”. Sin embargo, la causa fue archivada pronto: Trossard llevó a Dest y Freeman a la línea de fondo y De Ketelaere se alzó más alto que Ream, Robinson, y los rascacielos de Downtown Seattle. Ni tiempo para rumiar el agravio. Después, ambas partes intercambiaron golpes: el espuelazo de Raskin para prolongar al gol un tiro de esquina, el tiro del cuestionado Balogun que quedó clavado en la punta del Space Needle, el cabezazo de Lukébakio claro y frontal a Freese. García y Pochettino pudieron llevarse al vestidor un mejor resultado.

Freese congela a Estados Unidos

El USMNT volvió de los camerinos reanimado y con nuevas papeletas: Gio Reyna, para crear en la mediapunta, y Dest en sacrificio para volver a la línea de cuatro. Y en una jugada sin trama, Freese recogió la pelota fuera de sus terrenos, De Ketelaere rondó y mosqueó al guardameta lo suficiente como para quitarle la posesión con un punterazo pillo. Vaneken, que también rondaba por ahí, sólo cacheteó el balón con la derecha. Un chocolate belga no se le niega a nadie. Ream no la vio venir pese a que recorría hacia su portería, con la mirada en otro lado menos en donde debería. Alerta roja, Washington. El teléfono de emergencias del Salón Oval no deja de sonar: Pulisic, capitán simbólico del USMNT, se exilió víctima de una nueva lesión en la pierna derecha. Además, era un hándicap para Pochettino: 11 pérdidas en 45 minutos. El argentino añadió a Berhalter para ganar control, pero necesitaba más ingredientes.

García presumió de banquillo: Doku y Lukaku, por si las dudas. Una estrella y una leyenda (con algunos sobresaltos en su carrera, claro). Materia prima le sobra a García y le falta a Pochettino, que llenó de hombres, pero no de argumentos, los dominios de Courtois. Se quedó lejos del nivel deseado el USMNT a la hora de la verdad. Berhalter, con un peligroso zurdazo de bote-pronto, arengó a Seattle y a 350 millones de personas al milagro. Acudió al llamado Balogun, que rompió líneas y se careó con Courtois, pero el zurdazo terminó en la palma izquierda del portero madridista. Totalmente descompuesto el ‘Team USA’, Lukaku desarmó a Richards y fusiló a Freese con dedicatoria para Onana. El Mundial que ha reivindicado al bestial delantero que históricamente ha tenido una relación tóxica con el gol. El Manneken Pis apunta a la piscina reflectante de Washington, mientras Trump analiza imponer un 100% a los aranceles de cerveza belga a partir de mañana.

Y Pochettino sopesa el peso de las promesas fallidas por dos años. Y ahora no habrá llamadas que puedan cambiar lo sucedido.

FUENTE: https://as.com/us/futbol/mundial/belgica-elimina-a-estados-unidos-y-a-donald-trump-f202607-n/

LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 41, OCTAVOS DE FINAL/ PORTUGAL (0) VS ESPAÑA (1)

 

Merino se viste de Iniesta

Fue un partido malo entre dos buenos equipos, uno de esos duelos que parecen jugarse con el freno de mano echado. Portugal y España se conocen tanto que la batalla de Dallas derivó en un duelo de miradas que aburrió al personal. Emoción hubo, claro, pues lo que estaba en juego era nada más y nada menos que el pase a cuartos de un Mundial. Así que hubo que sufrir, apretar los dientes y pelear el borde de ese precipicio que es la prórroga. Pero cuando todo apuntaba a ese cruel desenlace, surgió Mikel Merino, quién si no. Suplió a Olmo en el minuto 85 y seis después se fabricó él solito el gol que mete a La Roja en cuartos. Recibió una falta, la sacó rápidamente y, tras pasar el balón por Fabián y Ferran, le llegó de nuevo para batir a Diogo Costa. Gracias, Mikel. Qué bueno es que hagas tan feliz a un país como en la dulce Eurocopa de 2024.

De la final de la Nations League de 2025, disputada en el Allianz Arena de Múnich, siete futbolistas repetían en el once de Portugal: Costa, Neves, Dias, Vitinha, Bruno Fernandes, Neto y Cristiano. En España, solo cinco: Unai, Cucurella, Pedri, Lamine y Oyarzabal. No había podido cambiar mucho la vida desde entonces, sobre todo teniendo en cuenta que los alquimistas de ambos equipos son los mismos, Roberto Martínez y Luis de la Fuente. Respecto al cruce de dieciseisavos, el seleccionador luso (aunque español de nacimiento, de la ilerdense Balaguer para ser exactos) solo introducía un cambio, João Félix por Rafael Leão, mientras que La Roja salía con el mismo once que en la victoria ante Austria.

La primera advertencia vino por parte del árbitro, que dejaba jugar. Se trataba de Anthony Taylor, inglés en el pasaporte, así que se presuponía dónde situaría el listón. Ahí lo dejó para siempre. El segundo aviso lo dio Cancelo, con un trallazo desde fuera del área, y el tercero Oyarzabal, que culminó la primera gran triangulación española. El de la Real, incomprensiblemente, remató demasiado cruzado ante un Diogo Costa prácticamente vendido.

Portugal, con más intensidad

Pero entre la bruma de esos primeros minutos, en los que dos viejos conocidos como Portugal y España se estudiaban hasta las pupilas, se coló una señal que no invitaba al optimismo, la de que todos los balones divididos caían en redes portuguesas. Un equipo más físico, sí, pero que además imprimía más intensidad en cada acción.

Y a todo esto, ¿y Cristiano? Sin noticias. ¿Y Lamine? Despistado, frío, fallón en los pases, en definitiva un Lamine que no se parecía a Lamine. La que era su sombra, Nuno Mendes, arrancó timorato, pero entró en calor con el paso de los minutos hasta hacer saltar una chispa (41’) que nos dejó sin habla durante unos segundos: un zurdazo que se estrelló en el larguero gracias a que Porro desvió lo justo con la cabeza.

Pero el fútbol es tan caprichoso que a veces se carga el guion de un partido de un plumazo. Al paso por el minuto 50, Lamine probó una galopada en la que logró superar a Nuno Mendes (por fin), quien al rehacerse terminó lesionado. Su cara lo decía todo, la de Roberto Martínez también. Nelson Semedo fue el elegido para ubicarse en el carril desde el que Lamine acostumbra a hacer todas sus diabluras.

Pero entonces, el viento y el juego dejaron de soplar por la derecha, algo incomprensible porque parecía que en el duelo Lamine-Semedo La Roja llevaba las de ganar. Rodri seguía tejiendo pases, Baena se colaba entre líneas, pero faltaba acierto. Y por si fuera poco, Portugal ganaba en músculo con la entrada de Dalot y Leão. De ahí al final del partido, y hablamos de que aún quedaban quince minutos más el alargue, Portugal armó un castillo que España trató de asediar caminando y sin colmillo. Y así es imposible, imposible hasta que un tipo llamado Mikel Merino entra en el campo y desenreda un partido antipático. Su gol nos acerca un poquito más a la historia con mayúsculas. El viernes, en Los Ángeles, más.

FUENTE: https://as.com/futbol/seleccion/merino-se-viste-de-iniesta-f202607-n/

domingo, 5 de julio de 2026

LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 40, OCTAVOS DE FINAL/ INGLATERRA (3) VS MEXICO (2)

 

El ‘Aztecazo’ definitivo

El ‘Juego del Siglo’ de la nueva era. Y un día todo dejó de salirle bien al ‘Tri’ de Aguirre, que claudicó, no sin llevar a Inglaterra al extremo humano, en un partido delirante y legendario, historia dorada de las Copas del Mundo. No podía ser en otro lado. El Estadio Azteca, más inglés que nunca, por destino, clima y concurrencia, atestiguó cómo Inglaterra expió sus fantasmas de su estadio maldito. Uno en el que Bellingham reafirmó su cuestionado estatus de estrella; Kane, de mortífero francotirador; y México, de eterno animador, de perdedor estoico, de abatido sonriente. El destino del ‘Tri’ no cambió esta noche, pero quizá sí el de los Three Lions, tan acostumbrados a las decepciones rompecorazones como los mexicanos. Si algo comparten ambos pueblos es esa congoja del ya casi. O ‘Aztecazo’ o celebración volcánica. Ocurrió lo primero. El más doloroso de todos.

El partido arrancó muy bronco, como se veía venir, en un Azteca nebuloso que se dibujaba como una pintura de Turner. El que ganara tendría que morder piedras. Lo entendió pronto Declan Rice, que reventó al cabeza de Luis Romo. El incidente quizá merecía otro juicio, pero Faghani no quiso meterse en problemas tan pronto. A la pelea en el barro también se metió Harry Kane, cuya reclusión a labores defensivas lo condenaba a un vaivén infernal a 2,200 metros sobre el nivel del mar. Si no estás acostumbrado, no hay máscara de oxígeno que ayude. Entonces, Alvarado, ese extremo inestable convertido en mariscal, divisó a Jiménez, quien se zambulló sobre el césped sagrado; Pickford, encarnación de Gordon Banks, desenterró la pelota de una madriguera imposible de alcanzar. Una atajada legendaria. Y retiemble sus centros la tierra. La presión, que no la altura, comenzó a asfixiar a los ‘once’ Leones. Pocas veces una pausa de hidratación pareció tan necesaria.

El que jugaba con dos tanques de oxígeno, pero dentro de su cuerpo, era Anthony Gordon. Ya suspiran por él en Barcelona, al igual que Jorge Sánchez, que sólo vio la estela de su respiración en cuanto aceleró por la línea de fondo y disparó para que Rangel contuviera en el suelo. Se recluyó Inglaterra tras la pelota, ya con las reservas de los tanques, y ‘El Tri’ tocó a placer y con paciencia muy poco mexicana. Cuando peor lo pasaba la visita, cuando se desvanecían porque ya no les fluía el aire por los pulmones, Saka accionó tercera velocidad, dejó atrás a Gallardo, picó la pelota y Bellingham remachó a portería abierta. Kane había distraído a Vásquez y Montes, y por eso Jude festejó a brazos abiertos, comiéndose al mundo a bocados, como en el Bernabéu. Cayó por fin la valla invicta de Rangel. El silencio se apoderó de un país.

Bellingham todavía tenía arrestos. Y un tercer pulmón. Y piernas de titanio a prueba de climas intempestivos. De vuelta a la acción, Alvarado y Lira se batieron con el todocampista del Madrid, quien salió avante del duelo a navajazos. Con la cabeza en alto, abrió la pelota para Kane, quien cerró el triángulo para que Jude, que había avanzado como un rayo entre Vásquez y Montes. Hey Jude, don’t make it bad. Take this sad game and make it better. Este golpe habría pasmado a cualquier otra versión de la Selección Mexicana. No a esta. No a los once guerreros de Aguirre. Alvarado pegó un tiro libre desde la izquierda, la pelota cayó como misil en el corazón del área; Konsa la despejó con un espuelazo antes del remate de Montes, pero Quiñones, fiero como siempre, ya la esperaba. Los delanteros en gracia tienen ese olfato más desarrollado que el resto de los mortales. Julián detonó la pelota con el alma en un puño. Ni Pickford, ni mil Gordon Banks podrían haber detenido ese torpedo. Entonces, comenzó un blitzkrieg versión mexicana a contrarreloj antes del descanso. El zurdazo mordisqueado de Jiménez. El testarazo del mismo Raúl que Pickord, que carga por fin con ese legado con absoluta dignidad, alejó con las cutículas por arriba del transversal; el remate fantasma de Montes que Bellingham evitó con la pierna estirada al máximo de sus fibras musculares. Help! I need somebody. Help!

Kane y Jiménez, en la locura

No bajaron los decibeles. No tenía por qué. Este es un partido grande. Esta es la ‘catedral’. Esta es la auténtica casa del fútbol. Bellingham recargó las mascarillas y se envalentonó. Bellingham reventó el poste derecho a Rangel y, de repente, lo que llovió en el área mexicana fueron obuses de la Fuerza Aérea leal al Rey. Cuanto mejor se sentían los de Tuchel, Quansah taló a Gallardo con deslealtad y fuerza desmedida, pese a que el lateral no estaba plantado. Las casetas se vaciaron y el partido degeneró, por unos segundos, en un encuentro de hooligans en un callejón de Camden Town. All you need is love, love is all you need. En cuanto la sangre les bajó de la cabeza a los jugadores, un pelotazo de Pickford dejó en batalla aérea a Kane con Edson, dos cazas con metralletas cargadas. La carambola llegó a pies de Gordon, una pesadilla para Sánchez, que llegó al balón antes que Rangel. El arquero se llevó por delante al estilete. Kane es infalible en estas circunstancias. Y no lo iba a hacer en esta ocasión. God save the king.

No pasaron ni 10 minutos hasta que México, ya lanzado sin amarraduras, vengara la pena máxima. Kane pateó de abajo hacia arriba la pantorrilla de Brian Gutiérrez al intentar poner la pelota en Londres y el VAR desnudó la tropelía. Raúl Jiménez, un Kane hidalguense, no se inmutó desde la línea de cal con su característica cadencia: pasito lento antes de acariciar la pelota con la diestra. La pausa de hidratación le puso un respiro necesario a un partido psicótico. Guéhi, Stones y Konsa empezaron a trabajar horas extra. Inglaterra defendió con Adams, Campbell, Jackie Charlton, Bobby Moore. Con su estrella, sus galones, su historia y su orgullo herido; sus 60 años de sequía y decepciones. Con sus 10 caballeros drenados, hastiados. Guéhi se embolsó a Martínez y Faghani lo dejó pasar. México atacó y atacó hasta el fin, sin idea, pero con esperanza. Esa esperanza eterna que hace tan especial a este país inmenso e infortunado. Es ahora. Era ahora. Si en algún momento el fútbol mexicano habría de cambiar su histórica malaventura era este. Si algún día el círculo vicioso iba a romperse era aquí, contra 10 ingleses y 11 minutos eternos. Inglaterra resistió contra la portería en la que Maradona los condenó al ostracismo. Las ironías del fútbol.

El tobillo de Giménez se quedó en el césped en pleno bombardeo descarnado y desesperado. Ya no estaba Julián Quiñones para sacar algún tiro milagroso. 130 millones de personas en el área de Pickford. Stones casi la mete en propia meta antes y Rangel se agregó para rematar una última pelota. Y con él, Carbajal, Calderón, Campos, Oswaldo. Pero no ocurrió. La Selección dejó pasar otra oportunidad, como en 2014. ‘El Tri’ murió de pie, donde siempre, pero de pie. El círculo virtuoso no terminó. El ‘Azteca’ cayó en un partido legendario. Ni el Cielito Lindo aliviará esto en un tiempo. Ay, ay, ay, ay, canta y no llores. Porque cantando se alegran, Cielito Lindo, los corazones.

FUENTE: https://mexico.as.com/futbol/mundial/el-aztecazo-definitivo-f202607-n/