martes, 23 de junio de 2026

LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 19, GRUPO K/ COLOMBIA VS CONGO

 Colombia 1-0 RD Congo

Daniel Muñoz derriba el muro de Mpasi y mete a Colombia en la siguiente ronda

El Estadio Akron de Guadalajara se vistió de gala para albergar el cierre de la segunda jornada de la Copa del Mundo 2026. Sobre el césped del imponente escenario mexicano se citaron dos realidades distintas: la República Democrática del Congo, que lograba clasificar a un Mundial después de 52 años y venia de amargarle el debut en la primera jornada a Portugal con un sorpresivo empate a un gol, y una selección de Colombia que regresaba a la gran cita tras ocho años de ausencia, con la firme intención de revalidar el trabajado triunfo por 3-1 conseguido ante la debutante Uzbekistán en la primera jornada.

El choque de estilos prometía emociones fuertes desde el pitazo inicial, midiendo la velocidad y el despliegue físico de los africanos contra el juego de posesión y la jerarquía individual del combinado cafetero. Con este panorama, el liderato del grupo quedaba a tiro de aspa para ambos conjuntos, transformando el partido en una batalla estratégica donde un triunfo garantizaba prácticamente el boleto a la siguiente ronda del torneo internacional.

Apuesta por la continuidad táctica

La gran narrativa en la previa de este partido fue la consolidación de las nóminas, y bajo esa premisa, Néstor Lorenzo decidió respaldar plenamente al once inicial que había sumado los primeros tres puntos frente a Uzbekistán. La estrategia del argentino de la Selección Colombia apuntó a explotar al máximo el desequilibrio individual de Luis Díaz por la banda izquierda, buscando romper la línea defensiva del rival. Asimismo, el plan de juego dependia de la creatividad y visión de Jhon Arias y James Rodríguez para filtrar pases entrelíneas, complementados por un Gustavo Puerta consolidado que tenia como obligación ser clave en la zona medular para asegurar la recuperación del balón y dar ese primer pase limpio en ataque.

Por su parte, la República Democrática del Congo saltó al terreno de juego con idéntica filosofía de continuidad, repitiendo la formación que venía de rescatar el valioso empate ante Portugal. El conjunto africano buscaba imponer su notable poderío físico en los duelos individuales y replegarse de forma ordenada para activar contragolpes letales. Para lograrlo, la velocidad de sus dos carrileros, Aaron Wan-Bissaka y Arthur Masuaku, fue la principal vía de escape para sorprender a la defensa cafetera en las transiciones rápidas.

El muro de Mpasi frenó el vendaval tricolor

El silbatazo inicial trajo consigo una rápida respuesta del conjunto africano. Apenas al primer minuto de juego, la República Democrática del Congo intentó sacudir la pizarra con un potente remate de larga distancia por parte de Joris Kayembe que se marchó por encima del travesaño custodiado por Camilo Vargas. Sin embargo, ese susto inicial fue el detonante para que el libreto diseñado por Néstor Lorenzo entrara en acción, permitiendo que Colombia asumiera el control absoluto de las acciones a través de una posesión inteligente y asfixiante.

A partir de ese momento, la escuadra cafetera se adueñó del balón y tradujo su dominio en un acoso constante sobre el área rival, sumando un total de seis remates con dirección al arco. Los intentos de Daniel Muñoz, Johan Mojica, Gustavo Puerta, James Rodríguez, Luis Díaz y Jhon Arias exigieron al máximo al guardameta congoleño Lionel Mpasi, quien se erigió como la gran figura de la primera mitad al desactivar los impactos de media distancia y tapar tres opciones clarísimas nacidas de la circulación colectiva.

La mala fortuna también jugó en contra del combinado sudamericano durante este pasaje de superioridad. Al minuto 4, una aproximación profunda terminó con un remate de Daniel Muñoz que se estrelló rebeldemente en el poste. Posteriormente, el propio lateral derecho vio ahogado su grito de gol tras un preciso cambio de frente que conectó de cabeza y terminó empujando con la rodilla al fondo de la red; sin embargo, la terna arbitral anuló de manera correcta la anotación debido a una ligera posición adelantada.

Respiro africano tras el descanso técnico

La dinámica del compromiso experimentó un giro notable justo después de la pausa de hidratación. El parón obligatorio le permitió al estratega del Congo reordenar sus líneas, lo que ayudó a que su equipo ganara metros en la cancha y comenzara a inquietar el territorio colombiano. Aunque carecieron de profundidad y de remates con verdadera incidencia, los africanos lograron encadenar una serie de tiros de esquina y envíos aéreos que, si bien exigieron atención, supieron ser resueltos con solvencia por la zaga tricolor y Camilo Vargas.

Con este empuje físico, el seleccionado congoleño consiguió equilibrar el trámite del juego en los minutos de cierre de la primera mitad. Lo que había comenzado como un monólogo absoluto de la Selección Colombia se transformó en un duelo disputado en la mitad de la cancha, mandando a ambos equipos al descanso con un marcador en blanco que castigó la falta de contundencia cafetera y premió la resistencia defensiva de su oponente.

Juanfer entro y frotó la lámpara para romper el cerrojo

La tónica del complemento mantuvo el monólogo de la Selección Colombia, que saltó al césped con el mismo ímpetu ofensivo del inicio. La primera opción clara de peligro nació en los botines de Luis Díaz, quien desenfundó un remate cruzado que Lionel Mpasi, en una espectacular reacción estirando la pierna, logró desviar al tiro de esquina. Ante la resistencia africana, Néstor Lorenzo movió el banco con dos variantes que terminaron por cambiar el destino del compromiso: los ingresos de Juan Fernando Quintero por James Rodríguez y de Jhon Córdoba en reemplazo de Luis Suárez.

La entrada de 'Juanfer' le otorgó al mediocampo de la Tricolor una dosis extra de claridad y pausa, permitiendo que el equipo filtrara balones con mayor ventaja entre la densa zaga congoleña. Precisamente, de los pies del talentoso volante antioqueño nació la jugada que destrabó el partido; Quintero metió un pase entre líneas preciso para Córdoba, quien aguantó la marca de los defensores de espaldas al arco y asistió de forma impecable a Daniel Muñoz. El lateral derecho, llegando en posición de extremo, sacó un remate rasante al primer poste que dejó sin opciones a Mpasi para decretar el ansiado 1-0.

El drama de la tecnología y el sufrimiento final

Con la ventaja en el bolsillo, Colombia buscó liquidar el pleito y la tecnología se transformó en la gran protagonista de la noche en Guadalajara. El combinado cafetero llegó a celebrar dos anotaciones más que habrían significado la tranquilidad absoluta, ambas firmadas por el escurridizo Luis Díaz; sin embargo, en las dos acciones, el juez de línea y la revisión milimétrica del VAR ahogaron los festejos sudamericanos al dictaminar posiciones adelantadas que mantuvieron la diferencia por la mínima.

Esos goles anulados le dieron una última vida a la República Democrática del Congo, que quemó sus naves en los minutos finales apelando a su resto físico y al juego aéreo. Colombia se vio obligada a replegarse y a sufrir en su propio terreno, dependiendo de la seguridad de su zaga y de una monumental intervención de Camilo Vargas, quien atajó un violento remate que amenazaba con el empate. Con este trabajado triunfo, la Selección Colombia selló de forma matemática su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026, asegurando su boleto una jornada antes de medir fuerzas contra la Portugal de Cristiano Ronaldo por el liderato del grupo.


FUENTE: https://www.marca.com/futbol/mundial/cronica/2026/06/24/daniel-munoz-derriba-muro-mpasi-mete-colombia-siguiente-ronda.html?intcmp=MODRESULT01


LOS CABALLEROS DEL TAPETE VERDE: WORLD CUP NORTEAMERICA 2026; JUEGO 18, GRUPO L/ INGLATERRA VS GHANA

 Inglaterra 0-0 Ghana

El 'fantasma' de Southgate vuelve a planear sobre Inglaterra

Los 'Three Lions' fueron incapaces de romper el muro levantado por la Ghana de Queiroz


La actuación de Inglaterra frente a Croacia fue la puesta de largo más convincente entre el teórico grupo de 'candidatas' para alzar el Mundial. Sin embargo, Queiroz y su Ghana reavivaron viejos fantasmas que ya parecían espantados tras la renuncia de Southgate. El atasco fue patente y no pudieron romper un empate que vuelve a generar dudas.

Todo apuntaba a que Tuchel repetiría once... pero introdujo dos modificaciones en la retaguardia: Guéhi por Stones y, la más llamativa, Spence en lugar de O'Reilly. Repitieron Madueke y Gordon en un trío de mediapuntas completado por Bellingham. El más joven en alcanzar las 50 internacionalidades con Inglaterra. Queiroz se vio obligado a situar a Asare bajo palos por los problemas de Zigi y, además, apostó por una propuesta más conservadora. Con Thomas disponible, plantó un trivote junto a Yirenkyi y Sibo. Arriba, aparecía Iñaki Williams junto a Ayew y el londinense Semenyo.

La disposición puesta en liza por el que fuese técnico del Real Madrid fue consecuente en relación al planteamiento con el que Ghana se plantó en Boston. El repliegue fue intenso y plantó un muro en el centro del campo. Las ayudas de Iñaki y Semenyo por banda fueron intensas para cerrar líneas de pase y 'torpedear' las circulaciones de una Inglaterra obligada a llevar el peso del choque.

No tardaron los 'Three Lions' en hundir el bloque de las 'Black Stars'. Sobre todo, trazando triangulaciones por fuera apoyándose en las caídas de Bellingham y Rice. Se jugaba el partido en 25 metros. Ahora bien, no fue hasta bien aproximado el primer cuarto de hora cuando los de Tuchel miraron a puerta por primera vez tras una falta lejana a las nubes de Declan.

Ghana fue reforzando su propuesta con el paso de los minutos. Apenas promedió un 15% de posesión. Sin embargo, ni mucho menos estaba sufriendo. Thomas estuvo omnipresente protegiendo la frontal, mientras que ambos centrales se mostraron imperiales ante los desesperados centros laterales de una Inglaterra que se marchó a vestuarios sin probar a Asare.

No realizó ninguna modificación. Pero, al igual que ante Croacia, Tuchel necesitaba volver a tocar la tecla adecuada para darle la vuelta a las pobres sensaciones transmitidas a lo largo de la primera parte. Sin embargo, sorprendió Ghana buscando dar un 'pasito' hacia adelante. Tuvo que realizar una buena cobertura Spence sobre un Senaya que le comió la espaldas de Gordon.

Respondió el extremo del Newcastle apuntándose el primer disparo entre palos de Inglaterra... que Asare se embolsó sin problemas. Sin embargo, junto a Spence, fue el primer cambio que introdujo un Thomas Tuchel que rearmó la banda izquierda al completo. Entraron O'Reilly y Saka, que cambió de banda a Madueke. También aprovechó Queiroz para meter piernas frescas con Fatawu y Adu.

Kane, completamente desabastecido, probó fortuna con un inocente disparo desde la frontal tras robarle un balón a Thomas justo antes de la última pausa de hidratación. Quemó naves Tuchel en la reanudación desmontando el centro del campo retirando a Rice por Eze.Rogers, por su parte, sustituyó a un Jude Bellingham mucho más incómodo que ante Croacia.

A poco más de 10' para el final con todo el equipo volcado, Inglaterra se llevó un buen susto cuando Adu se plantó ante Pickford. Llegó Konsa para 'rebañársela' por detrás. Al menos, le sirvió para despertar: se exprimió Asare para desviar un ajustado remate de Saka y, justo después, O'Reilly 'estrelló' un cabezazo contra el larguero... cuyo rechace mandó a las nubes Kane. Acabó sufriendo Ghana. Pero sacó un punto que deja abierto el liderato del grupo de cara a la última jornada.

FUENTE: https://www.marca.com/futbol/mundial/cronica/2026/06/24/fantasma-southgate-vuelve-planear-sobre-inglaterra.html?intcmp=MODRESULT01